El Gobierno venezolano ha decidido suspender por este año la entrega del premio internacional de novela Rómulo Gallegos debido a la grave crisis económica del país… la policía de EU registrará los libros de los pasajeros en los aeropuerto: pedirá que los saquen del equipaje para revisar sus páginas, sobre todo si son temáticas políticas o religiosas… el conglomerado alemán Bertelsmann ha aumentado del 53 al 75% su participación en el grupo editorial Penguin Random House… La Biblioteca Municipal de Barranco, en Perú, organizó el Primer Trueque de Libros Martín Adán… El escritor peruano Mario Vargas Llosa afirmó en Chicago: "Los pobres no leen porque son ignorantes y los ricos dan poca importancia a la cultura"…

21 de julio de 2017

Participación en la Expobrujas: Diosas olvidadas o amantes del diablo?

Atendiendo a la invitación de mi amigo Cutberto Enríquez y al apoyo de Voodoo Girl (Vianka Mildred), daré una plática sobre brujería y temas afines en la “Expobrujas: Diosas olvidadas o amantes del diablo?”, el sábado 29 de julio a las 6 pm, en la Fundación Fertilizando el Esfuerzo A.C., ubicada en Av. Revolución 1734, Álvaro Obregón, CP: 01000, CDMX (cerca de la estación del metrobus La Bombilla) teléfono: 5616 0254.

Sobre el proyecto, ExpoBrujas se define como una exposición artística y cultural enfocada al esclarecimiento, análisis y explicación del fenómeno histórico, social y cultural de la brujería.

A partir de elementos culturales, fenómenos sociales y elementos históricos, reconstruimos y explicamos la evolución y faceta de la brujería a través del tiempo y las culturas.

La exposición se compone de 13 puntos donde se muestra una colección de más de 400 objetos relacionados con el ejercicio de la magia y la brujería y su manifestación artística o social.

Nos diferenciamos de otras propuestas, al ser una colección seria, que contiene elementos antropológicos, además de que los integrantes del proyecto son investigadores especialistas en el tema (historiadores, antropólogos y arqueólogos).


La presente exposición tiene como  fin  dos grandes objetivos:

· Presentar las formas y características del fenómeno cultural conocido como brujería a través del tiempo y el espacio.

· La concientización del tema ante el público en general para que una vez finalizado el recorrido pueda tomar una decisión basada en  elementos antropológicos y evite  la toma de decisiones en base a la ignorancia y la especulación.

Todo esto respetando las creencia personales y sin demeritar o acentuar el valor de dichas creencias y prácticas, sino desde un punto de vista neutral, antropológico e histórico. Así como evitando las situaciones relacionadas a la política, y centrándonos en el puro aspecto cultural.

Sin embargo no hay mejor forma de conocer algo que viviéndolo, y es a través de una experiencia en el mundo de la magia, una historia personal, que buscamos extraer y experimentar de forma masiva un viaje por el mundo de la brujería. Un viaje por el camino izquierdo.

Esperamos que al finalizar podamos entender y entendernos mejor en ese apartado tan fabulosos que tiene el ser humano que es el pensamiento mágico y la vida mágico-religiosa.

Recomiendo ampliamente llegar unas horas antes de la plática para que disfruten de tan interesante exposición. Para conocer detalles sobre precios, horarios y actividades pueden visitar: 

 www.facebook.com/VoodooGirlFans 
www.expobrujas.com 
www.facebook.com/ExpoBrujas 


13 de julio de 2017

Sí se puede dejar la Santería

Contexto religioso. Hace mucho tiempo leí un texto en el que se mencionaba que el sistema de esclavitud perfecto era la Ley del Karma: ese concepto hinduista mezclado con budismo que señala que la reencarnación está condicionada por las acciones de la vida anterior.

Aquello me impresionó y durante años lo di por válido hasta que coroné Santo, creí en la honestidad religiosa, descubrí la existencia de Olofi, el creador de todo, y a partir de él los Orishas: encargados de que cada persona cumpla el destino elegido antes de nacer.

Gracias a las mentiras de los ya iniciados en la Osha e Ifa, se cae ahora sí en la esclavitud perfecta que hace ver a la Ley del Karma (Oyekun Ika), como una broma infantil por "la obligación" de tener contentas a las deidades so pena de padecer su furia, pero cuántas mentiras como ésta han dicho Santeros y Babalowos (Ogbe Iroso) en nombre de Olofi? muchas, millones, durante siglos.

Se empieza ya a reconocer que los Patakíes cubanos (a diferencia de los nigerianos), están manipulados, los padrinos los usan para engañar y hacer de la Osha e Ifa un negocio (Kali Argyriadis da una pista al hablar de un “Turismo religioso”), lo que lleva a los ahijados, tarde que temprano, a descubrir que los Orishas NO son lo vengativos que desde Cuba pretenden hacernos creer.

En su libro “Leyendas de la Santeria”, Migene González-Wippler explica que los Patakíes fueron manoseados en Cuba para humanizar a los Orishas, con el objeto de enseñar que por mucho que se equivoquen (Oshe Fun), la sabiduría de Orunmila los llevará, vía el regaño y el ebboe, a convertir lo malo en lo bueno tras incurrir en el robo, los abusos, la mentira, el sexo, el asesinato, la traiciones, los placeres, la ambición y la venganza.

Tras pertenecer a diferentes cabildos descubrí que ese concepto obedece más al establecimiento de la esclavitud perfecta que a un llamado para reflexionar sobre una actitud y sus consecuencias. Ahí comienzan las dudas, pero más al escuchar chantajes como te voy a multar, Ochosi está enojado contigo, Oshun te va a tumbar tu negocio, tienes que darle un chivo a Yemaya, Shangó está esperando un carnero, Oggun te pide 3 perros, tienes que sacrificarle un cerdo a Olokun en medio del mar, pero uno de los que vayan contigo morirá o el clásico chantaje: “si no lo haces, el Santo se va a poner bravo contigo”.


Por si esas patrañas no fueran suficientes, los religiosos cubanos afirman que Shangó y Oshun fueron personas que se convirtieron en Orishas (¡?): si en el mejor sentido de la evolución espiritual un ser humano puede llegar a sabio (Odi Ojuani), cómo un mortal se convierte en un Dios para hacer a su antojo?

Así, algunas de estas las situaciones (y otras más), pueden generar justificadas dudas como por qué esta religión la hacen las personas y no las deidades? puedo creer en una práctica religiosa condicionada por las pasiones humanas? dónde quedan los dioses? por qué me va tan mal? en dónde me vine a meter? 

Algunas razones para abandonar la religión. Los motivos por los que surgen conflictos existenciales y de conciencia, al momento de practicar la religión, son muchos y están contemplados dentro de la liturgia de Ifa, destacando aquellos en que la persona:

a) no tenía camino religioso: esto es común ya que muchos se inician por curiosidad, ambición o ignorancia…
b) fue timada por religiosos que le vendieron la idea de que la religiónle protegería de enemigos, daría salud, entregaría éxito y riqueza…
c) piensa que la religión proporciona impunidad e inmortalidad y la realidad es que debe vivir su destino (bueno o malo)…
d) está con los Orishas porque da popularidad, renombre e infunden temor, aunque en algún momento viven todo lo contrario…
e) no está de acuerdo con el sacrificio de animales, sufre presiones familiares o rechazo social…
f) va descubriendo con la actitud de sus padrinos que lo que pregonan no es lo que practican…
g) se jactan de pertenecer a un grupúsculo al que ingresó sólo porque tenía dinero para pagar la iniciación y la realidad resulta ser otra…
h) descubre que sus itás o registros fueron manipulados, ya sea tendenciosamente o por vulgar ignorancia…
i) ve su vida inmersa en una interminable serie de calamidades, pobreza, enfermedades, infamias y problemas…
j) descubre que la sabiduría y la justicia no siempre son una virtud de los Orishas…
k) ha gastado muchísimo dinero en obras sin que su vida consiga estabilidad…  
l) se da cuenta que sus iniciaciones están mal hechas o no existen…
m) ha sido objeto de vejaciones (incluyendo las de carácter sexual), por parte de sus padrinos…

Es de destacarse dos aspectos sobre este tema: el primero tiene que ver con los ciclos que tiene la vida de toda persona, basados en altas y bajas que nunca son permanentes, salvo que se violen las leyes universales, esto es, que las “malas rachas” tienen fecha de caducidad, razón por la cual un problemano debe ser pretexto para iniciarse en la religión; el segundo, como ya se ha mencionado en otros textos, se refiere a la obligación de cualquier religioso de destrabar un problema con un ebboe, sin ofrecer costosas iniciaciones con el pretexto de que sólo “el Santo” puede salvar.

Qué sucede cuando las religiones de origen africano NO satisfacen las necesidades inmediatas? si los religiosos no ofrecen respuestas? si los Orishas en lugar de solucionar permiten a los padrinos poner obstáculos?... o en el extremo: por qué tras innumerables iniciaciones, realización de obras y la entrega de dinero a los tutores (Oshe Otrupon y Oyekun Meyi), la vida sigue igual de miserable, o lo peor, está hundida en problemas mientras los que deberían remediar exhiben la opulencia y los lujos? (Iroso Juani).

Si ya no se cree, y en consecuencia, crece la inquietud de dejar de practicar la religión (Odi Iroso), ¿ello se puede hacer sin padecer consecuencias ni provocar la ira de los Orishas?... SÍ es posible porque las deidades Yoruba NO son personas, no padecen de la mezquindad humana que les haría egoístas, vengativos, rencorosos y ególatras que les achacan los cuentosde Lydia Cabrera ni los Patakíes cubanos.


Y he aquí el secreto que los padrinos NO comparten a sus ahijados, lo que hace a estas deidades superiores a nosotros y cuya esencia responde a cualquier duda sobre su origen: los Orishas son energía, no son Dioses en un trono deshaciendo con el destino de las personas (como hacían los dioses griegos en el film “Furia de titanes”).

Conocí a un Babalowo que me dijo “creas o no creas en los Orishas ellos intervienen en tu vida”… pero nunca me pudo responder a la pregunta: “si eso es cierto, por qué a los agnósticos, aquellos que NO creen en nadie ni reciben iniciaciones, la vida les es más sencilla que quienes sí creen y dan su existencia por defender una creencia religiosa?”.

No es malo dejar de creer en la Santería: forma parte de la evolución y la búsqueda espiritual, y es mentira (Ika Bemi), que salirse de ella traerá consecuencias (otra gran falsedad de Santeros y Babalowos que desconocen la mecánica religiosa Yoruba, pues el oddu Odi Iroso lo contempla a la perfección: “La persona después de hacer Santo lo abandona”), pero tal como se entró a través de iniciaciones, es de sencillo dejarla?... SÍ, si se hace correctamente.

Cómo dejar la Santería? Cuál es la desventaja de dejar de pertenecer a un club? dejar de recibir noticias sobre algo que nos interesaba… y eso es malo? no, vivíamos más o menos igual (con los mismos problemas, o quizá hasta menos), antes sin enterarnos de lo que sucedía alrededor de un tema… abandonar la religión Yoruba es parecido, quedando a expensas de su sentido común, se obtiene un regreso cuasi normala la vida cotidiana y se vive el destino tal cual corresponde.

Conozco personas que temen dejar la Santería por temor a desatar la furia de los Orishas, pero acaso la venganza (Irete Sukankola) no es una actitud mezquina exclusivamente humana?... aún más: si abordamos con seriedad el estudio de la Osha, reiteraríamos que las deidades Yoruba son energías y por ello insisto: si los vemos como diosesdebemos entender que están por encima de las reacciones mundanas.

Toda creencia o práctica religiosa merece respeto… si por alguna razón se deja de creer, profesar o no se siente satisfecho, aquel que decida alejarse debe hacerlo correctamente para no dejar ciclos abiertos (Iroso Osa), pero primero se estará seguro de que no se desea saber nada más de la Santería (Ogunda Osa)… si se va abandonarla eso obligatorio (Ogunda otura) desprenderse de sus atributos con el mismo respeto que los recibió, de ahí que lo recomendable es:

a) no den de comer sangre a los Orishas antes de darles camino…
b) a collares, pulseras, manillas y demás se dejarán en un río o en el mar…
c) a los secretos de las soperas se les dará camino en los lugares donde se concentre la energía de la naturaleza que representan se agradecerá todo lo recibido (bueno o malo) y no se transitará nunca más por ahí…
d) si no desea hacerlo de esa manera, se sugiere que se dejen en un río o en el mar y las soperas en un bosque sin que estas se rompan…
e) no se debe dejar las vasijas y su contenido en el mismo lugar…
f) los caracoles (el dilogún), de igual manera se llevan al río o al mar…
g) los atributos de muerto (teja, bastón, resguardos, etc.), se llevarán al camposanto…
h) el Idefá evítese romperlo para sacarlo, y si no hay remedio hacerlo sin que se pierda alguna cuenta: se deberá enterrar en un bosque…
i) la libreta del itá deberá dejarse en un cruce de cuatro caminos (que no quede a la vista), en un lugar apartado y en el campo…
j) tratándose de ropa es aconsejable llevarla al bosque y la entierren directamente (sin meterlas en bolsas ni cajas)…

Otra opción es darle coco a cada Orisha (Baba Eyiogbe) y preguntarle a dónde desea que se les lleve, más esto se recomienda sólo para personas que sepan interpretar el oráculo del Obi, evitando preguntas innecesarias ni malinterpretando los diagramas que se dibujen en el suelo: no se debe aceptar la realización de alguna obra religiosa.

Finalmente debe quedar claro que una vez que se le haya desprendido de los atributos, bajo ninguna circunstancia se tratará de recuperarlos ni se acudirá a un religioso de Osha o Ifa para solucionar los problemas cotidianos: existen otras prácticas esotéricas que ofrecen soluciones.


Si bien éstas son recomendaciones en general, puede que al religioso le nazca realizar algo más, pero en este caso debe ser aquello que no implique reactivar o dejar compromisos pendientes: es normal que al momento de cerrar este capítulo de su vida surja alguna duda o sentimiento encontrado, más no deberá convertirse en motivo de arrepentimiento si se está seguro de lo que se busca en la vida.

Es de cada quien consultar el tema con su padrino, más si lo hacen no le entreguen sus atributos (Odi Fumbo), pues podrían darles mal uso: si van abandonar la religión deben tener claro que es decisión propia y no necesitan la opinión de nadie para hacerlo, más si se está inseguro del tema, deberá lavar sus atributos con omiero y sin darles atención ponerlos en un lugar tranquilo de la casa, taparlos con un lienzo blanco nuevo y dejarlos ahí hasta que tenga claro cuál será el siguiente paso.

Después de dejar la Santería. Un tema que seguramente ha estado rondando la cabeza de los lectores es qué sucede con las iniciaciones recibidas?

La primera parte de la respuesta está en el detalle de lo señalado en el inciso 8, en donde al poner a los Orishas en estado de reposo su energía se reduce al máximo por la falta de sacrificios, ofrendas y peticiones  (Iwory Meyi)… si ya se dijo que las deidades Yoruba son energía, se debe complementar el concepto de que son la energía vital del propio religioso, por ello al hacer una solicitud a un Orisha lo que se hace es visualizar la petición, misma que se comparte a la “deidad”, la cual al retroalimentarse con la fe y el ebboe, es probable que la haga realidad.

Y qué sucede cuando una persona deja de interactuar con sus atributos? los pone en el referido estado de inmovilidad y entendiendo lo ya señalado es que podemos explicar qué sucede con las iniciaciones: permanecen en el cuerpo físico y astral del religioso, sí, pero veamos…

La entrega de la Mano de Orunla y Coronación de Santo son ceremonias que alinean la espiritualidad con energías universales, en específico, con las que emana su Orisha tutelar… esa ordenación cambia el astral de manera que no vuelve a ser el mismo (Eji Elemere), más si el religioso decide abandonar la religión y cortar todo vínculo con sus atributos, la alineación astral y la energía que residen en la lerí se reducen hasta quedar inactivas, permitiendo que la persona lleve una vida normal (siempre y cuando se desvincule de la religión: dejando de asistir a tambores y casas religiosas, sin participar en iniciaciones o en ebboses).

Debe quedar claro que la conciencia y evolución espiritual alcanzados con las iniciaciones, el estudio de la religión y el trabajo religioso practicado formarán parte del criterio para entender la vida, o lo que es lo mismo, la sabiduría obtenida tras su paso por la religión de los Orishas será parte del quehacer cotidiano.

Una última observación: una iniciación religiosa (cualquiera que modifique la espiritualidad), aunque se aleje de su práctica, seguirá siendo parte del astral aún después de haber fallecido. Ello redunda en situaciones que se pueden determinar en la Consulta espiritual, pues si bien se pueden mantener reencarnaciones (Oyekun Kana) continuas en donde la persona realice iniciaciones en la Santería o Ifa, también es factible que sólo sienta inquietud por ellas o que opte por sacerdocios como el católico, el islam, el budismo, elija consagrar su vida en un convento o prefiera mantener disciplinas como el yoga en su vida cotidiana: con cualquier nombre, pero existen opciones para elevar la vibración espiritual.

6 de julio de 2017

Cinco esquinas

Hablar de la vida de Mario Vargas Llosas ya es redundante, así que sólo destacaré que nació en Perú, se nacionalizó español, escribió un puñado de libros clásicos, recibió el Premio Nobel de Literatura en 2010, se declara liberal y es crítico de los gobiernos latinoamericanos de izquierda.

Con una carrera literaria llena de altibajos se da a conocer con su primer libro, “La ciudad y los perros” (su máxima obra) y a partir de ella sólo manifiesta destellos de creatividad con “La guerra del fin del mundo”, “La fiesta del chivo” y “Conversación en La Catedral”, de ahí que algunos críticos le acusen de “vivir cómodamente de glorias pasadas”.

No es la primera vez que Llosa sitúa una historia en un Perú azotado por la violencia guerrillera y durante el reinado del polémico Alberto Fujimori y el tétrico Vladimiro Montesinos, más vez lo hace de la manera errática y convierte a “Cinco esquinas”, su nuevo libro, en un débil retrato de la mezquindad humana, y de paso en una parodia de su calidad literaria.

La trama gira alrededor de un millonario chantajeado por el director de una revista amarillista (posee imágenes de índole sexual que lo comprometen), mientras su cónyuge mantiene un romance con la esposa de su mejor amigo. Todo se complica cuando el protagonista se niega a la estafa, el periodista es asesinado y se descubre que quien manipula el escarnio social (a través de la prensa) es la siniestra mano de Montesinos.


Lo primero que llama la atención de la novela fue que se publicitó como un thriller erótico, cuando la relación lésbica entre dos amigas es una de las tantas subtramas a las que nos tiene acostumbrado el autor, pero que en este caso no pasa de ser un erotismo light (sic). Haciendo de lado el engaño, está escrita a manera de best-seller, sus protagonistas son débiles y ninguno queda en la memoria (salvo la detestable “Retaquita” inspirada en Laura Bozzo), los diálogos son superficiales, el desarrollo de la trama bastante lineal y sin vueltas de tuerca que no consiguen acercarla ni siquiera al pasquín policiaco.

Lo peor es que alcanza grados irritantes como el que Vargas repita su técnica de diálogos superpuestos (usado con mejor suerte en otras obras), como preámbulo al desenlace (poco creíble), que lo único que provoca en el lector es desesperación, así como el exagerado uso de hipocorísticos que terminan por vulgarizar a los personajes.

Mario no solventa el tono de burla que pretende generar cuando confronta a dos clases sociales, ricos y pobres, en las que los primeros sales bien librados (al grado de perdonarles sus excesos), mientras que los segundos se convierten en los malos (no sólo por ser pobres, sino por “feos”).

Como ya es conocido Mario Vargas Llosa se ha divorciado de su esposa a consecuencia del romance que mantiene con Isabel Preysler (una socialite de mala reputación), de ahí que “Cinco esquinas” se asemeje más a una venganza contra la prensa del espectáculo que a un ejercicio literario.

Así, “Cinco esquinas” no es un libro malo, pero viniendo de un Premio Nobel de Literatura deja mucho que desear. 

Mario Vargas Llosa, Cinco esquinas, 314 páginas, Editorial Alfaguara, 2016

26 de junio de 2017

Gallos soñolientos

El blues y el reggae comparten un karma: quienes se acercan a escuchar sus cadenciosos ritmos suelen condenarlos musicalmente al decir que “todas las canciones suenan igual”.

Quizá en el reggae “podría” aplicarse ese juicio, más al explicar que ese género va de la mano de un estado de ánimo se desecharía la crítica; en el caso del blues la situación cambia pues su historia ha demostrado que si algo ha influido a la música moderna es este ritmo originario de África dado a conocer al mundo a través de músicos originarios del Mississippi.

La vigencia del blues ha tenido altibajos desde que fue descubierto en las zonas rurales yanquis en 1870: surge, decae y resurge en las listas de éxitos gracias a músicos (negros o blancos) que lo refrescan con nuevos temas o interpretando los viejos clásicos al añadirles algo que los revitaliza.

Lo anterior resulta de oír el disco Chicago Roosters, de “Sleepy Rooster”, el cual rinde homenaje al blues de Chicago, ciudad que tuvo su apogeo musical con la discográfica Chess Records. Reconozco que lo adquirí por la portada: un dibujo influenciado por la cultura Vudú (me hizo evocar los pantanos de Luisiana) y por estar etiquetado como “blues”, por lo demás el grupo me era desconocido.

Una vez que di play quedé atrapado en el sonido de la banda, ya que reproducen fielmente el blues de los años 50 y 60, más mi sorpresa fue mayor cuando descubrí que “Sleepy Rooster” es una banda madrileña integrada por cinco músicos amantes del blues. El grupo se formó en 2013 y tras foguearse entre los tragos y el humo de los bares madrileños, graban un EP para el sello “Habitación 101”, propiedad de Antonio Mellado (también miembro del grupo).


La banda dice que antes de la grabación “el armoniquista ha estado en Inglaterra un año y pico. Luego, temas laborales y familiares provocaron ciertas demoras”… detallan que se registró “en un garaje y en directo (…) no hay posproducción que incluya luego un piano o una guitarra rítmica o que se corte una armónica (…) se aprecia que es un sonido muy fresco, refleja que está tocado en directo”.

"Chicago Roosters" fue también editado por “Habitacion 101”, lo produjo la propia banda, consta de 10 temas y pese a que se grabó a finales de 2015, es hasta 2017 que pudo publicarse. “Sleepy Roosters” (traducido como "Gallos soñolientos"), está integrado por Sergio (voz), Iñaki (guitarra), Adrián (batería), Antonio (armónica) y Riki (bajo).

El disco contiene versiones de John Lee Hooker, Willie Dixon, Howlin Wolf, Junior Welles, Bo Diddley y Muddy Waters, por citar algunos. Dado que su primera grabación está basada en la interpretación de grandes clásicos del blues, qué podría ofrecer “Sleepy Roosters” de novedoso?

Independiente de su magistral ejecución instrumental, destacaría dos aspectos: uno, su capacidad de “revivir” con impresionante exactitud el sonido del blues de los años 50s del siglo pasado, dos: el reto de interpretar temas de estructura complicada como “Hoodoo Man Blues” del legendario Sonny Boy Williamson, lo que en su conjunto lo hacen un disco muy recomendable, desde la portada hasta la última nota.

14 de junio de 2017

El Ánima Sola (conversación con Rubén Cuevas)

He recibido ya varios mails en donde me preguntan sobre la temida Ánima sola. Dada la importancia de esta entidad en el Espiritismo, he decidido compartirles una conversación que tuve con el Olowo Rubén Cuevas (Ojuani ni shidi) sobre el tema, en espera de que su contenido aclare sus dudas.

Tema: Velaciones para espantar al Ánima Sola, Rubén Cuevas, «en: Agosto 27, 2008, 01:52:08 am»

Saludos foristas y buenas noches.... Quisiera saber (si algún sacerdote de Palo me puede orientar por favor) ¿Si las llamadas velaciones, son una práctica común en la palería, o son exclusivas del espiritismo, amén de usar pólvora en ellas para espantar a la llamada Ánima Sola? Gracias por sus respuestas.

ujulerachid, «Respuesta #1 en: Agosto 28, 2008, 09:20:26 pm»

Hasta donde sabe su servidor, el Ánima Sola se canaliza o trabaja a través del espiritismo y no por medio de la Osha ni del Palo… la Osha es de Origen Nigeriano y el Palo es de origen Congolés, totalmente ajenos al espiritismo... lo que sucede es que la transculturización y la sincretización que realizaron los Cubanos han dado pie a ligar una cosa con otra, olvidando lo esencial: que sus energías son totalmente diferentes.

El Ánima Sola en sí es un tema controvertido, y déjeme poner a su consideración algunas de las razones:

-Tenemos quienes le asignan un culto secreto, argumentando que puede usarse para hacer el bien o el mal… esta confusión tiene su origen en una vieja afirmación que dice que durante el año tiene 6 meses en que anda por los caminos de la luz y 6 por los senderos de la oscuridad…

-Hay quienes señalan que es el polémico treceavo camino de Eleggua, de los 21 que originalmente se le “reconocen”, señalando que existe un camino de Eleggua-Eshu en el que habita en las esquinas solitarias (¿?)…

-También están los que afirman que dentro del Palo es una representación de Centella Ndoky (cosa que causa demasiada irritación entre los religiosos)…

-Existen los que afirman la existencia de leyendas alrededor de este “ente”, como la de la tradicional “Llorona”... incluso lo ligan a castigos como el que también sufre “El judío errante”…

-Y finalmente sobran aquellos que se remontan al principio de la historia y dicen que se trata de Celestina Abdegano: un ánima que esta penando porque en viernes santo fue la que le negó el agua a Cristo, dándosela sólo a Dimas y a Gestas. Pero vayamos por partes.

Sobre la primera parte de su pregunta “¿Si las llamadas velaciones, son una práctica común en la palería, o son exclusivas del espiritismo?” Tengo por referencias directas (Mayores y conocidos míos que las han hecho), que las velaciones también pueden usarse en el palo, aunque en casos muy especiales, por desgracia no puedo dar testimonio directo de algo que no he presenciado, pero por ejemplo, una de las experiencias que me han compartido es la de una amiga mexicana que tuvo que dormir durante una semana al pie de una prenda, haciendo velación, para solucionar un problema legal…

Ahora bien, déjeme agregar el comentario de que la pólvora también es de uso común en el Palo (esto sí se lo puedo confirmar por vivencias personales), la cual suele usarse, entre otras cosas, para activar las firmas de limpias con las que trabajamos los Paleros, las cuales primeramente se dibujan con cascarilla y posteriormente se confirma su figura con la pólvora. Para encender los puntos de pólvora, se usa exclusivamente un habano, a diferencia de la práctica común de fósforos en el Espiritualismo y en la Osha.


Ahora, retomando la última parte de su pregunta: “son exclusivas del espiritismo, amén de usar pólvora en ellas para espantar a la llamada Ánima Sola?”, le comento que el Ánima Sola se trabaja exclusivamente a través de lo espiritual, y que lo ideal para conseguir su alejamiento son efectivamente las velaciones, hacer oración y "el trato amable".

Los síntomas de una persona que trae encima al Ánima Sola son: el afectado tiene una vida solitaria, no duermen o duermen muy mal, están permanentemente deprimidas y en llanto constante, no comen, fracasan en las relaciones de pareja y en los empleos, padecen cansancio crónico, los gatos maúllan y los perros ladran al estar cerca de ella, tienen sus caminos totalmente cerrados y pueden atentar contra su vida.

A diferencia del trato al muerto, el convenio con el Ánima Sola debe ser de total muto acuerdo y debe realizarlo una persona con la experiencia y conocimiento tal, que pueda identificar que se trata efectivamente del Ánima Sola y no de un muerto “recostado”.

En dicho pacto o trato al Ánima Sola se le debe de tratar con paz, con amor y con dulzura para que no dañe ni maltrate a la persona a la cual se le pegó (algunos usan el termino de estar “poseído”). No se le debe ofender ni tratar de alejarla de golpe, por el contrario, se le debe hablar con respeto para buscar equilibrio energético, ya que es un ser con mucha fuerza que puede hacer daño físico considerable a su víctima, motivo por el cual se le aplaca, y posteriormente se le aleja, dándole luz.

Este punto es un tanto polémico, pues hay quienes afirman lo contrario y señalan que en realidad su fuerza depende de la intensidad con la que haya sido trabajada para hacer el daño.

En algunos lugares se habla de que sólo se consigue su alejamiento a través de ceremonias ya cercanas al exorcismo, situación algo cercana a esto si se considera que uno de los puntos a los que se debe de llegar con el Ánima Sola es el de convencerla de que hable a través de la persona a la que tiene "poseída", tras lo cual debe preguntársele: “Cuál es tu gracia?”… de acuerdo a su respuesta es como se determina los pasos (detalles o variaciones) a seguir para alejarla.

Algunos testimonios de curanderos o espiritistas que la han canalizado, coinciden en señalar que “enfrentarse” al Ánima Sola es una experiencia dura e impresionante. Es esta razón por la cual señalaba anteriormente que quien le haga frente debe ser un religioso con experiencia, conocimiento y carácter fuerte, ya que entre otras cosas, debe mantener equilibrio y serenidad al tenerla presente, se le debe mirar directamente, sin temor y nunca bajar la cabeza ante ella, ya que de inmediato lo considera síntoma de debilidad.

La mejor forma de trabajarla, aparte de velaciones y oración, es contando también con el respaldo de seres de luz evolucionados, concretamente Arcángeles, especializados en la canalización de la llamada "energía universal".

Existen personas que afirman que es un ser de luz y que también sirve para ayudar a la gente. Los espiritualistas manejan, similar a lo que sucede en la Osha al coronar Santo, que en cierta ceremonia les es “bajado” un guía –hay quienes dicen que es el guía del cuadro espiritual- el cual en ocasiones puede ser la misma Ánima Sola. Yo en lo personal tengo mis dudas. En este caso, señalan, se le da atención con una ofrenda que incluye, entre otras cosas, 1 copa de ponche cremoso, 1 vaso de leche condensada, flores de azhar y perfume de jazmin, 9 huevos y velones o velas rosadas.

Espero no haberme extendido tanto y que mis pocos conocimientos expresados aquí, producto de mi experiencia personal y algunas consultas, le sirvan de algo para clarificar sus dudas.


Rubén Cuevas, «Respuesta #2 en: Agosto 29, 2008, 12:21:03 am»

Le doy las gracias por la amplia explicación; la pregunta vino a colación por una persona que vino a consultarse con Ifá (una niña de 16 años); unos supuestos paleros iban a utilizar velaciones y pólvora para espantar al Ánima Sola; ahora me doy cuenta y confirmo que estas personas no son paleros y no tienen idea de lo que iban a realizar. La pólvora es un elemento de guerra y se usa para tal fin; el suscrito ha visto usarla con azufre en firmas de Osaín, para arrear a los eggún y al mismo Osaín contra una persona y precisamente con ajitenas de guerra y destrucción (no comparto esas cosas).

Efectivamente la jóven es materia, pero los signos de Ifá señalaron que se trataba de una perturbación de Eledá y no del Ánima Sola; así que además de las obras que marcó Ifá para eliminar la perturbación, le recomendé desarrollarse en el espiritismo: allí un muerto está buscando posición con ella (uno de los testigos fue Otura Niko, capataz de Eggun), pero estos novatos lo confundieron con el Ánima Sola.

Nuevamente abure gracias por sus aportes, pues siendo sacerdote de Ifá y que pasé por la Osha, poco conozco de estas situaciones y todo sacerdote yoruba está obligado a conocer sobre espiritismo, Palo Mayombe y religiones en general, pues uno no sabe quién se sienta en una estera a consultarse. Suerte y un abrazo.

ujulerachid, «Respuesta #3 en: Agosto 29, 2008, 12:54:25 am»

Como complemento a mi posteo anterior, me permito agregar información sobre el uso de la pólvora y la velación entre los curanderos, espiritistas o espiritualistas, cuando se trata de atender casos de personas que llegan a consultarse por traer “muerto pegado“…

El “muerto” es un ente cuyos familiares nunca atendieron ni le rezaron cuando la persona pasó a mejor vida, o simplemente porque aquella persona, que muriendo en la calle (por accidente, de forma natural o asesinado), se da por “desaparecido”… sin embargo, sea cuál sea el origen de la personalidad de ese ser, algunos afirman que suele usarse para hacerle daño a otra persona.

Algunos también solemos asignarle el nombre de “muerto de la calle” y sabemos que haciendo el “trato correcto”, podemos usarlo también para ayudar a aquel que fue dañado con los entes que se prestan a ejecutar este tipo de trabajos, por lo que no necesariamente puede definirse rotundamente como un ser maligno o negativo.

Cuando una persona trae pegada al muerto por maldad, se puede hacer “trato” con ella, de la misma manera en que se “tranza” con el Ánima Sola, al grado de que se puede “voltear” la intención por la que está presente, y entonces, lejos de seguir dañando a la persona, se puede convertir en su protector e incluso en su consejero, durante más o menos un año (365 días de los humanos).

En otras circunstancias, cuando la estabilidad (e incluso la vida) de la persona está de por medio, se procede a retirarlo, siempre buscando hacerlo por la buena: ¿esto qué quiere decir? muy sencillo: se le va a ofrecer algo “a cambio” para “que se aleje” y siga su camino.

Aquí debe hacerse la aclaración de que al hacer las cosas de esta manera, se está considerando al ente como “alguien necesitado” de algo, no como “un terrible enemigo” y por lo mismo, esa necesidad hizo que aceptara el trato de fastidiar a alguien o que buscara pegarse a una persona: y esa necesidad se llama “luz”, ya sea por la oferta/pago que recibió para perjudicar o simplemente por el campo energético que posee la persona “a la que le echa encima”: todo es luz. No omito mencionarle también que el muerto puede negarse a aceptar el trato, motivo por el cual el espiritualista procede a alejarlo de manera violenta y sin recompensa alguna.

Es esta característica la que con el tiempo hace que el curandero, espiritista o espiritualista se convierta también en muertero, considerándolo, digamos, como una especialidad en la “negociación” (para bien o para mal) con cualquier muerto.

Como anécdota quisiera comentar que una persona con problemas de depresión aguda es la “clásica víctima” del muerto, ya que su campo energético está debilitado, y por lo mismo el aura es más factible de ser “mordisqueada” para “chuparle” la energía de la persona.


Así, las velaciones son efectivas para retirar al muerto, pero son sólo una parte de todo el rito ceremonial que se practica para alejarlo. Primeramente se debe establecer qué tipo de personalidad tiene en ese momento el muerto, para lo cual existen dos opciones: una revisión espiritual (“montando” al espíritu guerrero del curandero o espiritualista) o a través del uso de tres veladoras blancas, colocadas en forma de triángulo, en la casa del afectado.

Con cualquiera de los dos métodos se le identifica, se determina su origen y se establece la forma de alejarlo.

Este punto es muy importante, ya que no sólo implica conocer “los síntomas” del afectado (frío corporal constante, cansancio, insomnio, dolor de espalda, escucha de voces, rechazo de niños pequeñitos, etc.), sino que al hablar de “establecer” su personalidad se refiere uno al momento anímico del ente: usted lo puede apreciar en la lectura de las veladoras; no sólo aparece el rostro del muerto, sino también su expresión, que puede ser desde la de un “rostro” con las características de un “ente” etéreo común y corriente, hasta la furibunda cara de una “calavera”.

Entonces viene el trato: se le ofrece flor de muerto (zempoazuchitl), recolectada de un panteón (“la flor del muerto contra el muerto y para el muerto”), aguardiente, hierbas (ruda, clavel, pirul, etc.), usadas de manera específica, la mencionada pólvora (que al encenderse se convierte simbólicamente en un "arreo" hacia la luz para alumbrarle el camino que debe tomar) y otros elemento más. Incluye potentes oraciones. Posteriormente se procede a la velación, que también puede tener sus variaciones y alguna ofrenda más consistente en alimentos cuando el muerto se vaya a quedar un tiempo, como lo señalé líneas arriba.

En casos “peligrosos” puede requerir un rompimiento, que es, como su nombre lo dice, el rompimiento total de la ropa del afectado, la cual debe ser la más vieja posible y que posteriormente se tira en un basurero. Después de esto, al paciente se le debe dar un baño de hierbas y sustancias especiales para retirar el daño (en realidad “desgaste”) que dejó el muerto en el campo energético o la comúnmente llamada aura y finalmente se le viste de blanco.

Como curiosidad le puedo decir que el trabajo con fulazo (pólvora) debe hacerse en un recipiente (cazuela pequeña o plato) en cuyo fondo, una vez quemada (y cuyo número de medidas puede variar enormemente), queda dibujado claramente el rostro del muerto.

Le comento también, brevemente, una de las tantas “virtudes” que adquiere la persona que se especializa en ser muertero al establecer un trato el muerto de la calle, para hacerle fastidio a alguien.

Todos habremos visto en alguna ocasión alguna cruz, clavada en el cemento, sobre una vía, banqueta o parque, en el que se señala el nombre y fecha de una persona que por alguna de las circunstancias ya descritas murió en la calle… bueno, ahí está el muerto… y hasta ahí va uno a hacer trato con él: al lugar donde murió, porque curiosamente el alma, pese a todo, termina regresando a ese lugar donde perdió la vida, pese a que "vaya y venga por todo lados", su último vínculo con la vida quedó ahí (es por eso también que el curandero o espiritualista recomienda evitar la cremación: su cadáver, por más que esté descompuesto con el paso de los años, es la primera y última referencia con el planeta tierra que tiene la persona al momento de reencarnar… la que debe buscar para recomenzar de nuevo).

Una última aclaración, y previniendo el surgimiento de alguna polémica: de acuerdo a mi formación, curanderos, espiritistas o espiritualistas son (somos) prácticamente lo mismo, trabajamos con muerto, para bien o para mal… que con el tiempo cada quien agarre camino “especializado” como vidente, muertero o médium, para dar o quitar, para hacer despojo o limpias, para sanar o enfermar, son simplemente cosas de esos curiosos caminos del destino llamados Dios… saludos

Rubén Cuevas, «Respuesta #4 en: Agosto 29, 2008, 01:06:29 pm»

Nuevamente le doy las gracias por las aclaraciones y le felicito por la forma coherente en que escribió sobre el tema, así es que se responde una pregunta.... Suerte.

6 de junio de 2017

Generación X

Douglas Coupland es un escritor alemán (naturalizado canadiense), nacido en 1961 y que con su primer libro, “Generación X”, consiguió no sólo su entrada al mundo de la literatura por la puerta grande, sino dio nacimiento a una corriente de la piscología que estudia a toda una generación que se consume entre la vaciedad y el desasosiego, misma que tratan de calmar con el auto-exilio social.

La novela aborda de manera tragicómica al norteamericano promedio (y de paso a toda generación), a través de sus 3 protagonistas: 2 hombres y 1 mujer, hundidos en la frigidez mental, la esterilidad espiritual y al carecer de un proyecto de vida, desconocen lo que es tener sueños e ilusiones, pero sobre todo se privan de tener pasión por la más mínima cosa que no sea esperar que suceda algo que les permita seguir igual.

La anterior dio pie a una cuasi-declaración de principios que confrontó los conceptos de “postmodernidad” y “fin de las ideologías”, mismos que el autor sepultó con una sentencia irrefutable cuando afirmó: “no estamos viviendo el fin de la historia, sino el inicio de la misma”.

Coupland recibió críticas que le reclamaban la falta de definición de las razones que llevaban a millones de personas a vivir de manera irresponsable, pero eso es algo que nunca se planteó, él simplemente decidió exponer esa ideología a través del comportamiento y los diálogos de sus personajes, convirtiéndose primero en un fotógrafo generacional y después en un descriptor de esas imágenes.


“Generación X”, publicado en 1991, fue escrito con todo el cinismo y la perversión posibles, pues si no es partiendo de este par de primicias, cómo se lograría retratar a un pequeño segmento de la sociedad que tiene como único futuro el caos y la inestabilidad que generan la permanente huida de una vida contaminada por la estabilidad.

Reacio a dar entrevistas, Douglas precisó la esencia de su libro con una contundente frase: “los héroes ya no existen”, y ello se lo respaldó el surgimiento de un género musical en la misma época, el grunge, que sirvió de soundtrack para su libro, convirtiendo a ambos en el binomio perfecto para retratar a una generación insípida de la que la muerte de Kurt Cobain fue el claro ejemplo de lo que sería el destino de la generación de los 90s.

Han pasado 22 años desde que Coupland publicó el libro que le hizo acreedor al título de "escritor generacional", más aquella época la considera superada cuando afirma: “no he vuelto a leer la novela de manera entera, sólo un poco acá y un poco allá … lo que sí recuerdo al volver a esas páginas, es cómo me sentía, tanto en mi mente como en mi cuerpo”.

“Generación X” es una excelente novela provocadora, propositiva e innovadora a nivel literario por varios motivos, como los destiempos intencionales del ritmo narrativo en el que el comportamiento de los protagonistas es lo que lleva de la mano al lector a través de la propia inanición en la que viven… habría más argumento a favor, pero destaca que la trama no es otra cosa más que la denuncia del perverso resultado de lo que obtiene un gobierno cuando se propone (de)formar a personas sin ningún tipo de aspiración, cómo lo consigue con los millennials yankis, o en el extremo con los ninis mexicanos, y eso la hace tremendamente vigente.

Douglas Coupland, Generación X,  268 páginas, Ediciones B, 1991.

29 de mayo de 2017

Las maldiciones

1.
Las maldiciones, a veces de la mano de la brujería, han existido desde siempre. Una maldición es un conjunto de palabras que conllevan el deseo de maldad contra una persona o varias, aunque también pueden incluir la invocación de una entidad obscura, un muerto o un dios para ejecutarla.

No cualquiera sabe soltar conjuros, pero se puede maldecir con palabras o con brujería:

- en la primera se tiene el don del decreto (un deseo de maldad), otros escupen odio (la ira es energía), y unos más conocen las palabras exactas (las pronuncian milimétricamente),
- la segunda incluye realizar un conjunto de actividades con la intención de alterar la vida de alguien.

Quienes saben injuriar tienen la capacidad de destruir la vida de una persona o de generaciones completas, pues saben qué, cómo y dónde decirlo (incluyendo la hora), para que los malos deseos surtan efecto.

2.
Mi familia es especialista en eso de las maldiciones: no porque sepan decirlas, sino porque durante generaciones las hemos padecido.

Las mujeres de mi linaje materno, por ejemplo, cargan con la maldición de no casarse y las que lo lograron se divorciaron. La mayoría de mis primas vive en la soltería, más algunas encontraron la manera de evitarla: viviendo en unión libre consiguieron que el maleficio no les perjudicara y han alcanzado relaciones estables. Lo curioso es que ellas creen que el amasiato ha surgido de manera espontánea y no como una opción para evitar la castidad, pero hay algo grave: una de ellas descubrió la salación tras realizarse una Constelación familiar.

3.
Cómo saber cuándo se padece una execración? Basta con identificar si hay circunstancias negativas a lo largo de la vida que se repitan cíclicamente aún y cuando se cambie de residencia o de país, si hay aspectos o situaciones vinculados a esos hechos, si al dormir existen sueños recurrentes sobre desgracias personales, si ciertas circunstancias provocan incomodidad o si llegan pensamientos negativos ajenos a la vida cotidiana, entre otras.

Cuando se trata de maldiciones generacionales se debe considerar si los problemas individuales se replican en la descendencia (tataranieto, bisnieto, nieto e hijo) y en la familia colateral (tíos, primos y hermanos). En contraparte, conviene averiguar si algún segmento del linaje no es afectado por esas desgracias.

4.
Algunas maldiciones son inmediatas y desaparecen en el momento en que se consigue hacer el daño pedido, otras son las generacionales ya citadas y finalmente las que acompañan al afectado hasta la muerte.

En el caso de las primeras pueden ser un divorcio, accidente, pobreza, enfermedad, abortos e incluso el fallecimiento: todo lo malo que se pueda desear contra una persona a corto plazo. Sobre las segundas ya puse un ejemplo con mi familia, así que sólo agregaré que si ninguno de los afectados se entera de que padece un maleficio, siempre atribuirán su origen a cualquier motivo menos a los malos deseos de alguien.


Acerca de las terceras me remitiré a otro caso familiar. Mi abuela murió a los 78 años y durante décadas padeció lo que los médicos identificaron como “Osteítis amorfa”, la cual provocó que sus huesos (brazos, piernas y rostro), se deformaran dolorosamente al grado de que antes de morir tenía una figura amorfa que rayaba en lo grotesco.

Cierta vez le señalé a mi prima que mi abuela padecía un maleficio y por ello su deformación, me dijo que ya lo sabía, pero que no haría nada porque ella era culpable de su soltería, al cuestionarle su actitud me dio evasivas, pero ante mi insistencia comentó que nuestra antecesora tuvo problemas con la mujer que las maldijo a todas.

Su posición me pareció ridícula y poco solidaria al grado que con el tiempo perdimos contacto. A la postre intenté tratar el tema con mi abuela, pero siendo una católica recalcitrante me mandó a lavar la boca con sosa y agua bendita, pues hablar de brujerías equivalía invocar al demonio.

5.
Mi abuela murió de un infarto mientras dormía. Nos enteramos horas después, cuando el rígor mortis ya había aparecido. Entré a su recámara luego de que la autoridad extendió el certificado y descubrí que habían desaparecido las malformaciones: sus huesos estaban lisos e incluso su rostro reflejaba una expresión de indiscutible tranquilidad: las maldiciones con las que vivió parte de su vida “se esfumaron” al morir.

6.
La continuidad de maldiciones puede ser más por la inconciencia que por los malos deseos a partir del nombre que se ponga a los descendientes: bautizar hijos, nietos, bisnietos y demás con el apelativo del padre equivale a “heredarles” sus maldiciones.

Veamos: si un hombre se llama Juan López Pérez y pone su nombre a su prole, será un 66 % idéntico al suyo, aunque lo que cambie sea el apellido materno. Así, el primer hijo de Juan López Pérez se llamaría Juan López Reyes y si este sigue la tradición bautizará a su hijo (el nieto), como Juan López Gómez y así seguiría con Juan López González (el bisnieto).

Cuál es el factor común? “Juan López”, lo cual ya implica una carga espiritual terrible pues el karma de una persona es un 50% individual, 25% herencia del padre y 25% de la madre. Llamar a los hijos con su nombre minimiza el causal de la madre y aumenta el del padre, mismo que a su vez exacerba por continuación de las maldiciones.

En el caso de que sea la madre quien optara por repetir su nombre en su hija, la situación no se complica pues no hay continuidad en el nombre de pila y el apellido materno: en medio está el apellido paterno, sin embargo, si es primogénito (mujer u hombre), heredará las maldiciones del padre.

Por qué? uno, porque espiritualmente el padre es el jefe-pilar del clan (cumpla o no con su papel), y por lo mismo su cimiente marca el destino de hijos e hijas, y dos, aunque no tengan el mismo nombre, por ser primogénito(a) tiene el primer lugar de la cadena de la descendencia, lo que hace que el sucesor “deba continuar” con el karma (pasado) del clan.

En este último punto las “causas-efectos” sobre el primogénito se activarán hasta la muere del padre, pues es el heredero quien debe continuar en la búsqueda de la evolución espiritual que su antecesor dejó incompleta, pues recordemos que la transmisión de karmas es generacional e incluyen maldiciones si alguien supo decretarlas.